Para muchas familias, la visita al dentista puede ser un momento de enorme estrés, especialmente cuando se trata de infancias con Trastorno del Espectro Autista (TEA). El ruido de los tornos, las luces intensas y la espera suelen transformarse en barreras invisibles. Pensando en esto, el Municipio puso en marcha un nuevo consultorio odontopediátrico adaptado, un espacio que redefine la atención médica desde la empatía y el respeto.
Un refugio contra la hipersensibilidad
No es un consultorio común y corriente. Cada rincón fue pensado para cuidar la salud emocional y sensorial de los chicos:
Adiós a los estímulos abrumadores: Cuenta con aislamiento acústico y visual para proteger a los pacientes de la hipersensibilidad sensorial.
- Anticipación y calma: Las paredes están diseñadas para reducir la ansiedad y se utilizan secuencias de pictogramas para que los chicos entiendan, paso a paso, qué va a pasar durante la consulta.
Tiempos humanos: Las odontopediatras no corren contra el reloj; atienden respetando el ritmo de cada niño, priorizando que se sientan seguros.
“Esta iniciativa nació para resolver una demanda histórica de nuestra comunidad: eliminar las barreras que dificultaban la atención médica de calidad en las infancias neurodivergentes”, destacó la jefa de Gabinete municipal, Sol Tischik, tras visitar el hospital y conversar con los profesionales y las familias.
Un trabajo en equipo antes de la consulta
Lo innovador de este proyecto es que la preparación empieza mucho antes de que el paciente se siente en el sillón dental. Gracias a un trabajo articulado con la Agencia de Personas con Discapacidad, se realiza un acompañamiento personalizado para preparar a cada niño según sus necesidades particulares.
📞 ¿Cómo contactarse?
Si formás parte de una familia que necesita este espacio o querés saber más, podés comunicarte con la Agencia de Personas con Discapacidad o enviar un mensaje al WhatsApp de la Comunidad: 11-2193-7726.

