Cada vez que el cielo se encapotaba, los vecinos de Temperley miraban de reojo la calle. Pensando en llevar tranquilidad y soluciones definitivas, el Municipio de Lomas de Zamora completó una importante intervención hídrica que transformará el día a día del barrio, terminando con los históricos problemas de acumulación de agua.
Calles más secas y mejor preparadas:
Los trabajos, que forman parte del programa “Obras de la Comunidad”, se concentraron en puntos clave para agilizar el drenaje y evitar que las tormentas intensas se conviertan en un dolor de cabeza:
Más capacidad bajo tierra: Se instalaron 240 metros de nuevas cañerías y un conducto de mayor tamaño sobre las calles San Pedro y J.M. Fernández.
Mejor captación: Se sumaron nuevos sumideros para que el agua de lluvia corra y evacúe mucho más rápido.
Alivio para la zona de la plaza: Se construyó un ramal pluvial extra en la calle Fernández (entre San Pedro y Soler), un alivio muy esperado por los vecinos que disfrutan de la Plaza La Algodonera.
Las obras no solo quedaron bajo tierra: la intervención incluyó la reconstrucción de cordones cuneta, la reparación de las veredas afectadas y la repavimentación a nuevo de los sectores donde se levantó el hormigón.
Tránsito liberado y un barrio renovado
Con las tareas totalmente terminadas, el Municipio informó que todas las calles intervenidas ya fueron reacondicionadas y se encuentran abiertas al tránsito, restableciendo la circulación habitual.
Esta renovación forma parte del plan de infraestructura del Gobierno de la Comunidad, pensado para modernizar los servicios urbanos, prevenir anegamientos y, fundamentalmente, mejorar la calidad de vida en cada rincón del distrito.

