Charly Alberti ha sido nombrado este lunes embajador del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en América Latina y el Caribe. En sus declaraciones, expresa que “el mundo enfrenta un grave desorden climático” y desea “activar a la población” en este “momento crítico” para el planeta.
Reconocido por su papel en la icónica banda de rock Soda Stereo en los años 80, Alberti está convencido de que “todas las formas de arte tienen el poder de inspirar cambios y movilizar a las personas”.
Durante la semana de alto nivel de la Asamblea de la ONU en Nueva York, Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, destacó su “compromiso con el medio ambiente” y su capacidad para conectar con la gente a través de la música, lo que lo convierte en un defensor eficaz de la acción ambiental.

Charly Alberti junto a Inger Andersen, Directora Ejecutiva del PNUMA (Foto: Charly Alberti/prensa).
En su nueva función, el músico deberá sensibilizar, especialmente a los jóvenes, sobre la necesidad urgente de enfrentar la crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación en la región.
Alberti es un activista comprometido desde hace tiempo y, a través de su organización, Revolución 21 – Latinoamérica Sustentable, ya se dedica a temas ambientales en Argentina y Latinoamérica.
Soda Stereo también tomó parte en iniciativas como la plantación de 4.700 árboles nativos para mitigar la huella de carbono de su gira “Gracias Totales” de 2020, siendo una de las primeras giras en la región en hacerlo.
En una entrevista con AFP después de su nombramiento, Alberti subraya la necesidad de dejar de lado la noción de que “lo que haga a nivel personal no marcará la diferencia”.
“Más de 8.000 millones de personas en el mundo piensan lo mismo. La suma de nuestras acciones es lo que genera el gran desastre”, enfatiza.
Por ello, promueve la idea de que “pequeños cambios” pueden llevar a grandes transformaciones positivas. “El mundo que dejen a sus hijos depende de ustedes”, advierte.
Para el rockero de 61 años, es fundamental continuar el desarrollo, pero dentro de un marco de sostenibilidad. “La economía no debe primar sobre el medio ambiente. Sin un entorno saludable y biodiversidad, no hay economía posible”, afirma, recordando que “todos somos parte del problema y también de la solución”.
“Las empresas son responsables de lo que les solicitamos. Si continuamos comprando productos perjudiciales, seguirán produciéndolos. Pero si la gente exige opciones más responsables, las ofrecerán”, asegura.
“Ustedes son tanto el problema como la solución”, concluye el activista.
Este antiguo embajador de buena voluntad del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Argentina sostiene que la presión ciudadana hacia empresas y gobiernos es crucial para generar un cambio significativo. Ahí radica la clave de la transformación, afirma.

