ENTRE PANCHERIAS, FERRETERÍAS Y LA SENSUALIDAD INTACTA
por Facundo Muñoz Vegas
En más de una entrevista (cuando las daba) Adrián Dárgelos había manifestado que lo volvía loco, los tours de BABASONICOS que van desde un club social en QUILMES a una discoteca en BERLÍN o bien, de un club en lo profundo del CONURBANO BONAERENSE a un teatro en el centro de LISBOA, por citar algunas ciudades. Bueno, claramente la maquinaria babasonica no deja de funcionar, girar y explorar lugares recónditos de nuestro país y a la vez lugares centrales de la música en vivo como MOVISTAR ARENA, BARADERO ROCK o cualquier otro escenario mainstream de la región. Más allá de eso , ahí fuimos a reencontrarnos con la música sónica, a la profundidad del conurbano bonaerense entre fábricas abandonadas,kioscos de barrio, panchos a precios económicos, ferreterías y talleres mecánicos.
Los 6 forajidos se presentaron este sábado en un club de Ballester a cielo abierto y con unas 700 personas que miramos casi en intimidad y en proximidad con el escenario como los muchachos y las canciones siguen siendo imbatibles. Es increíble seguir viendo cómo las personas corean palabras tales como “omnisciente”,”bambula”o “lupanar” solo por escatar algunas palabras de diccionario “dargeliano”, esa terminología tan particular que han transformado las canciones sónicas en himnos.

La banda, subió pasadas las 21:30, para ir subiendo la temperatura de un predio a cielo abierto, que contaba con puestos de comidas y bebidas en sus costados. La groovera “Tiempo off” del último albúm de la banda (Cuerpos,vol 1) dió inicio a un recital de aproximadamente hora y media en donde por supuesto, no faltaron las ya clásicas “Los calientes”, “El loco”, “La pregunta”, “El colmo” y “Risa” que también es el nombre de la reciente película de JUAN CABRAL (dirigió muchos videos de la banda) y que cuenta con los baba como banda de sonido. Las puesta escenica ideada por Sergio Lacroix inmpone abstracciones en azules, rojos y negros, en un especie de “casucha” en donde la banda suena regia. Con el pasar de los minutos, al set list, se le sumaron canciones de diversas épocas: “Vampi”, “La lanza”, “Bye bye”, “Cómo eran las cosas”, “Yegua”, las celebradas “Y qué”, “Carismático” y “Putita”, entre muchas otras, siempre aplaudidas y que elevaron la temperatura de la noche.
Nos volvimos entre la oscuridad de la noche, las calles con pozos entre paisajes de chatarras, desarmaderos y la sensación de haber visto y escuchado a la banda de nuestra adolescencia, esa que sigue tocando, que sigue intacta, que nos sigue estremeciendo en cada movimiento, en cada riff, en cada contacto con el público.
Gracias Adrian, Mariano, Tuñon,Panza, Dieguito, Tutta, por seguir destellando magia y ritmo a nuestros días.

