Más de 80 mil personas por jornada participaron de la última edición del festival en Cheshire, Reino Unido. Más de 250 artistas, múltiples escenarios y una experiencia que combinó música, entretenimiento, gastronomía y bienestar. La próxima parada será Buenos Aires, el 14 de noviembre.
Creamfields volvió a demostrar por qué se convirtió en uno de los festivales de música electrónica más importantes del mundo. Durante cuatro jornadas, el tradicional encuentro celebrado en Daresbury Estate, Cheshire, Reino Unido, reunió a más de 80 mil personas por día y presentó una programación con más de 250 artistas distribuidos en diferentes escenarios.

Desde el jueves hasta el domingo, miles de fanáticos llegaron al predio para disfrutar de una propuesta que fue mucho más allá de la música. Sets de grandes figuras internacionales, imponentes producciones audiovisuales y diferentes espacios de entretenimiento formaron parte de una experiencia diseñada para vivir el festival durante todo el día.
CUATRO DÍAS DE MÚSICA Y EXPERIENCIAS
La edición británica volvió a combinar grandes nombres de la escena electrónica con una propuesta integral. Los diferentes escenarios funcionaron de manera simultánea y permitieron que el público pudiera elegir entre distintos estilos, artistas y experiencias a lo largo de cada jornada.
El tradicional Daresbury Estate se transformó durante cuatro días en el epicentro de la música electrónica, con una puesta de producción de gran escala y una convocatoria multitudinaria.
Pero Creamfields UK también amplió su propuesta hacia otros espacios. El Downtown Village ofreció actividades vinculadas al bienestar y el entretenimiento, incluyendo gimnasio, fitness, pilates, yoga y meditación.
A esto se sumaron propuestas deportivas como fútbol 5, mini golf, pádel y darts, además de sectores destinados al descanso y la relajación.
La denominada Pamper Street incorporó espacios de maquillaje, glitter y peinados, mientras que The Boulevard concentró diferentes alternativas gastronómicas para acompañar la experiencia del público.

FISHER, UNO DE LOS GRANDES PROTAGONISTAS
Entre las figuras que se destacaron durante el festival estuvo FISHER, uno de los DJs más convocantes de la escena electrónica internacional.
Su presentación reunió a miles de personas frente al escenario y tuvo además un condimento especial: el artista será uno de los nombres que llegará a Creamfields Argentina en noviembre.
Incluso las condiciones climáticas de la última jornada, marcada por la lluvia y el barro, no lograron frenar al público. Miles de personas permanecieron en el predio para disfrutar de los sets, bailar y compartir la experiencia al aire libre.
En ese contexto, Creamfields volvió a mostrar una de las características que definieron históricamente al festival: la posibilidad de desconectarse durante algunas horas de la rutina y de las pantallas para encontrarse con la música y con otras personas.

BUENOS AIRES, LA PRÓXIMA PARADA…
Después de su multitudinaria edición en Reino Unido, la marca ya tiene definida su próxima escala.
Creamfields Argentina llegará el 14 de noviembre al Parque de la Ciudad de Buenos Aires, con una propuesta que buscará trasladar a la escena porteña parte de la experiencia que convirtió al festival en un fenómeno internacional.
La edición argentina contará con la producción de Fénix Entertainment y tendrá múltiples escenarios funcionando en simultáneo, con artistas nacionales e internacionales, una importante puesta visual y una propuesta sonora de alta fidelidad.
Uno de los grandes atractivos será también la transformación del predio a lo largo de la jornada: desde las primeras horas bajo el sol porteño hasta la llegada de la noche, cuando la iluminación, las pantallas y las diferentes puestas escénicas tomarán protagonismo.


