Hay historias en el rock argentino que no se miden por su duración en los escenarios, sino por el peso de su legado. La trayectoria de Fricción (1985-1989) se lee inevitablemente bajo esa luz: la de un proyecto brillante que terminó demasiado pronto, dejando tras de sí un halo de misterio y apenas dos discos que piden a gritos ser reevaluados.

A 40 años de la génesis de aquel cruce histórico, el libro Arquitectura moderna llega para saldar una deuda histórica con la memoria de la música nacional, reconstruyendo el origen y el impacto de una banda que desafió los moldes de su época.
Un cruce de mentes brillantes y vanguardiaEn el corazón de esta historia está Richard Coleman, reconocido como uno de los guitarristas y compositores más singulares del país. En los comienzos de Fricción, Coleman contó con un socio creativo de lujo: Gustavo Cerati. Juntos concibieron un sonido que buscaba diferenciarse del pop comercial dominante de los ochenta.

Fricción – Portada (Consumación o Consumo) (1986)
Las páginas de Arquitectura moderna trazan la evolución de Coleman desde sus primeros pasos en el jazz rock con Golem (su grupo de la escuela secundaria) hasta transformarse en el catalizador de influencias británicas como David Bowie, Ultravox, Roxy Music y XTC.

Richard Coleman
El relato periodístico hace foco principal en 1986, año en que se gestó, grabó y lanzó Consumación o consumo, el álbum debut de la banda. Más que un disco, aquella grabación funcionó como un laboratorio de ultramodernidad en el que participaron:
*Richard Coleman (voz y guitarra – Sintetizador)
*Celsa Mel Gowland (coros)
*Christian Basso (bajo)
*Fernando Samalea (batería)
*Gonzo Palacios (saxo)
*Gustavo Cerati (músico invitado – Guitarras y Sintetizador)
Lo fascinante de este proceso es que ocurrió en simultáneo al frenesí del rock masivo: buena parte de los integrantes de Fricción, incluido el propio Coleman, integraban al mismo tiempo Las Ligas, la legendaria banda de apoyo que acompañaba a Charly García en sus presentaciones en vivo.
La grieta de la masividad en los años ochenta: Más allá del detalle técnico y musical, Arquitectura moderna invita a reflexionar sobre una época que hoy se percibe lejana y mitológica. Los años ochenta en la Argentina fueron un territorio de experimentación feroz, un momento histórico donde parecía posible que una propuesta tan sofisticada y alternativa como la de Fricción lograra colarse en las grietas de la masividad.
A cuatro décadas de su lanzamiento, este libro no solo reconstruye la creación de un disco clave; funciona como una máquina del tiempo hacia una era donde la vanguardia y el rock de estadios compartían el mismo aire.
Autor: Diego Giordano / Editado por: Editorial Vademécum

