En los últimos meses, una organización que durante casi dos décadas mantuvo una presencia pública extremadamente limitada comenzó a ocupar un lugar creciente en la agenda internacional: Dialog, una comunidad privada y de acceso exclusivo por invitación, cofundada en 2006 por el empresario e inversor tecnológico Peter Thiel junto con Auren Hoffman.

Peter Theil – COFundador de DIALOG
La propia organización se define como una comunidad de CEO, fundadores, intelectuales públicos, dirigentes gubernamentales, inversores, artistas y otras figuras relevantes, que se reúnen para mantener conversaciones off the record, es decir, sin atribución pública de las declaraciones realizadas durante los encuentros.
La organización afirma expresamente que no posee una agenda ideológica, no es partidaria, no acepta donaciones o inversiones, no organiza discursos o paneles tradicionales, no mantiene conversaciones para ser publicadas y no tiene como finalidad la autopromoción.
Sin embargo, la filtración de documentos internos producida en 2026 permitió conocer mucho más acerca de su funcionamiento, sus participantes y los temas que se discuten en sus reuniones, convirtiendo a Dialog en uno de los espacios privados de poder más observados del mundo tecnológico y político.
¿Qué es exactamente Dialog?
Dialog no se presenta formalmente como un partido político, una fundación, un think tank tradicional ni una empresa de inversión.
Su modelo es diferente.
Se trata de una red privada de relaciones entre personas con elevada influencia en distintos ámbitos, que organiza encuentros presenciales y actividades reservadas para sus participantes.
La característica central es la confidencialidad.
La organización sostiene que sus participantes pueden discutir cuestiones sensibles sin que sus declaraciones sean atribuidas posteriormente a una persona determinada. Esa estructura busca facilitar conversaciones francas entre individuos que, en otros contextos, podrían encontrarse enfrentados políticamente o competir entre sí.
Su propio sitio oficial resume el concepto de manera extremadamente sencilla:
“leaders join Dialog to discuss topics off-the-record”
Es decir: líderes se incorporan a Dialog para discutir temas fuera de registro.
Para acceder, además, no existe un procedimiento abierto de inscripción. Dialog indica que quien quiera ser invitado debe, primero, “accomplish something amazing in the world” y posteriormente conseguir que alguien lo nomine.
Peter Thiel y el origen de Dialog
Dialog fue fundada en 2006 por Peter Thiel y Auren Hoffman.
Thiel es una de las figuras centrales del ecosistema tecnológico estadounidense. Fue cofundador de PayPal, uno de los primeros inversores de Facebook y posteriormente cofundador de Palantir Technologies.
Su influencia se extiende por la tecnología, el capital de riesgo, la inteligencia artificial, la defensa, la política estadounidense y el ecosistema empresarial de Silicon Valley.
Hoffman, por su parte, es empresario e inversor tecnológico y fundador de distintas compañías relacionadas con datos, tecnología y software.
La combinación de ambos perfiles ayuda a comprender el carácter particular de Dialog: tecnología + capital + política + redes de poder + debate intelectual.
Desde su creación, el grupo mantuvo un perfil extraordinariamente bajo. Axios informó en 2025 que Dialog estaba proyectando incluso un espacio físico permanente en las cercanías de Washington D.C., lo que indicaba que la organización podía estar pasando de ser fundamentalmente una red de encuentros a construir una infraestructura institucional propia.

Quienes están en la mesa chica de DIALOG
¿Cómo funcionan sus reuniones?
Los encuentros de Dialog no tienen el formato de un congreso tradicional.
No se trata de grandes auditorios con cientos o miles de personas escuchando conferencias.
El modelo consiste en grupos relativamente reducidos, conversaciones moderadas y participación directa.
Los asistentes pueden ser ubicados estratégicamente en mesas o grupos y participan en discusiones sobre cuestiones políticas, económicas, tecnológicas, sociales o incluso personales.
Entre los lugares donde se realizaron encuentros anteriores aparecen establecimientos de alto nivel como:
- Ritz-Carlton Dove Mountain, Arizona.
- San Clemente Palace, Venecia.
- Ritz-Carlton de Santa Bárbara.
- Otros establecimientos privados o de lujo.
Axios informó que los retiros tradicionalmente reunían alrededor de 100 participantes, aunque los documentos de 2026 examinados por WIRED muestran una escala considerablemente mayor en determinadas ediciones.
El principio fundamental: hablar sin que las palabras salgan de la sala
Esta es probablemente la característica más importante de Dialog.
La organización busca crear un entorno donde una persona pueda conversar con otra sin temor a que cada declaración termine inmediatamente en los medios de comunicación.
El concepto tiene una lógica interesante.
Un senador puede conversar con un empresario tecnológico.
Un inversor puede hablar con un funcionario.
Un científico puede discutir con un militar.
Un dirigente de un partido político puede conversar con alguien ideológicamente opuesto.
Y ninguno de ellos necesita convertir la conversación en una declaración pública.
Según la descripción oficial, Dialog no tiene una agenda partidaria ni ideológica. Su objetivo declarado es generar un espacio donde personas de distintos sectores puedan aprender unas de otras.
¿Qué temas se discuten?
Aquí es donde Dialog comienza a diferenciarse considerablemente de un simple club empresarial.
Las informaciones surgidas en 2026 muestran que las conversaciones pueden abordar cuestiones de enorme importancia estratégica.
Entre los temas registrados aparecen:
Inteligencia artificial
La IA ocupa un lugar importante dentro de las preocupaciones de los participantes.
Esto tiene especial relevancia considerando que buena parte de los integrantes procede de Silicon Valley, empresas tecnológicas, fondos de inversión y organizaciones relacionadas con innovación.
Geopolítica
También aparecen debates relacionados con conflictos internacionales, cambios políticos y escenarios de crisis.
Uno de los títulos que trascendió fue:
“Navigating WWIII” — Navegando la Tercera Guerra Mundial.
Tecnología militar
Otro de los temas registrados estuvo relacionado con tecnologías del campo de batalla.
Energía nuclear
También se discutió la posibilidad de recuperar o ampliar el papel de la energía nuclear.
Salud y longevidad
La salud, la medicina, el envejecimiento y la longevidad forman parte del universo de preocupaciones del grupo.
Política
Dialog reúne personas procedentes de distintas posiciones políticas, y precisamente esa diversidad es presentada como una de las características del modelo.
Filosofía y cuestiones existenciales
También aparecen conversaciones sobre cuestiones personales y filosóficas: felicidad, relaciones humanas, salud mental, cuidado de familiares mayores y hasta cuestiones relacionadas con la muerte y el futuro de la humanidad.
La documentación filtrada en 2026 mostró además títulos de sesiones deliberadamente provocadores, entre ellos debates sobre religión, sexualidad y construcción de comunidades.

¿Quiénes participan?
Aquí aparece uno de los aspectos más llamativos.
Durante años, Dialog no publicó oficialmente una lista completa de sus integrantes.
La información disponible públicamente sobre sus miembros era extremadamente limitada.
Eso cambió en 2026, cuando información interna quedó expuesta en Internet y posteriormente fue examinada y verificada por WIRED.
Según la investigación publicada por ese medio, 222 personas figuraban registradas para el retiro de 2026, de las cuales 87 aparecían como participantes primerizos.
Entre las personas identificadas en la documentación periodística aparecen figuras de la tecnología, las finanzas, la política, las fuerzas armadas, la academia y los medios.
Entre los nombres mencionados públicamente por distintos medios se encuentran:
- Peter Thiel.
- Elon Musk.
- Eric Schmidt.
- Reid Hoffman.
- Henry Kravis.
- Ted Cruz.
- Cory Booker.
- Jared Kushner.
- Scott Bessent.
- Jonathan Haidt.
- Garry Kasparov.
- Rick Warren.
- Neal Mohan.
- Joseph Gordon-Levitt.
- Sophia Bush.
- Scott Cook.
- Joe Lonsdale.
- Nicolas Berggruen.
La presencia de una persona en registros filtrados no necesariamente significa que comparta las posiciones políticas o ideológicas de Thiel, ni que tenga una participación permanente en la organización. De hecho, algunos individuos identificados en los registros han cuestionado o aclarado públicamente su relación con Dialog.
Por eso es importante diferenciar entre miembro, participante, invitado y persona registrada para un determinado encuentro.
El dato argentino que llama especialmente la atención
La investigación publicada en 2026 también generó interés en Argentina porque entre los nombres vinculados a la filtración aparecen empresarios latinoamericanos de enorme relevancia.
Entre ellos se encuentra Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre.
Esto resulta particularmente interesante por la relación existente entre el ecosistema tecnológico latinoamericano, Silicon Valley, los grandes fondos de inversión y las nuevas tecnologías.
La aparición de empresarios latinoamericanos demuestra que Dialog no es exclusivamente una red política estadounidense: su radio de influencia alcanza sectores empresariales y tecnológicos internacionales.
¿Es una organización política?
Formalmente, no.
La propia Dialog afirma que no posee agenda ideológica ni partidaria.
Pero esto no significa que la organización carezca de importancia política.
El punto fundamental es otro:
cuando dentro de una misma red se encuentran empresarios tecnológicos, inversores multimillonarios, funcionarios, políticos, académicos y figuras vinculadas a la defensa y la política internacional, las conversaciones pueden tener una enorme relevancia aunque la organización no sea formalmente política.
Éste es precisamente uno de los motivos por los cuales Dialog ha despertado interés periodístico.
No necesariamente porque exista evidencia de que allí se tomen decisiones gubernamentales, sino porque concentra relaciones entre personas que sí tienen capacidad para influir en decisiones públicas y privadas.
¿Dialog es comparable con Bilderberg?
Diversos medios han comparado Dialog con el Bilderberg Group, principalmente por el carácter privado y confidencial de sus encuentros.
La comparación tiene sentido en determinados aspectos:
| Característica | Dialog | Bilderberg |
|---|---|---|
| Acceso por invitación | Sí | Sí |
| Participantes de alto nivel | Sí | Sí |
| Política | Sí | Sí |
| Tecnología | Muy importante | Importante |
| Empresarios | Sí | Sí |
| Académicos | Sí | Sí |
| Reuniones privadas | Sí | Sí |
| Conversaciones off-the-record | Sí | Sí |
| Lista pública completa de participantes | Históricamente no | Sí, posteriormente publicada |
| Objetivo declarado | Diálogo e intercambio | Debate informal |
Pero hay una diferencia fundamental.
Dialog tiene una identidad mucho más vinculada al mundo tecnológico, empresarial y de Silicon Valley.
Por eso algunos medios lo describieron como una suerte de “Bilderberg tecnológico”.
La gran controversia: privacidad frente a transparencia
La existencia de Dialog plantea una discusión particularmente relevante.
Por un lado, existe un argumento a favor:
las personas poderosas también necesitan espacios donde puedan conversar libremente.
Un funcionario podría expresar una idea preliminar sin que automáticamente se convierta en una noticia.
Un empresario podría discutir una tecnología experimental.
Un científico podría presentar una hipótesis controvertida.
Un político podría conversar con alguien de la oposición.
Desde esa perspectiva, la confidencialidad puede favorecer un diálogo más honesto.
Pero existe una segunda cuestión:
¿qué ocurre cuando quienes participan tienen capacidad real de influir sobre gobiernos, empresas, mercados y tecnologías estratégicas?
Ahí aparece el problema de la transparencia.
La pregunta no es necesariamente si Dialog “controla” algo —no existe evidencia pública suficiente para sostener una afirmación semejante— sino si la concentración de personas influyentes en espacios cerrados constituye una forma de poder informal que merece ser observada por la sociedad.
La filtración de 2026
El año 2026 representa un punto de inflexión para Dialog.
Durante años, la organización había mantenido una presencia pública mínima.
Pero información interna quedó accesible a través de la infraestructura digital asociada al sitio de Dialog.
WIRED informó que un directorio con información sobre participantes estaba incorporado al código de la página web y podía ser consultado mediante el código fuente. La investigación periodística permitió posteriormente verificar una gran cantidad de información.
El incidente fue especialmente llamativo porque una organización dedicada precisamente a proteger la confidencialidad de sus integrantes terminó enfrentando un problema de seguridad informática.
La filtración expuso datos personales sensibles, por lo que no resulta apropiado reproducir aquí información privada como domicilios, teléfonos, credenciales o datos personales de los participantes.
Pero sí resulta periodísticamente relevante analizar lo que la filtración permitió conocer sobre la estructura de la organización.
Un sistema que aparentemente también clasifica a sus participantes
Otra de las revelaciones más llamativas de las investigaciones de WIRED fue que documentos internos describirían mecanismos utilizados para evaluar a los participantes.
Según esa investigación, Dialog habría desarrollado sistemas internos destinados a considerar factores como influencia, riqueza, fama y relaciones entre integrantes, además de utilizarlos para organizar determinadas interacciones dentro de sus encuentros.
Esto abre una cuestión mucho más profunda.
No solamente importa quién entra a la organización.
También importa:
¿quién se sienta con quién?
¿quién conoce a quién?
¿qué personas reciben mayor acceso?
¿quién es considerado más influyente?
En una red basada precisamente en conexiones personales, esas decisiones pueden tener un valor estratégico.
Dialog y el poder de las redes
Quizás ésta sea la mejor manera de comprender el fenómeno.
Dialog no necesita ser un gobierno.
No necesita aprobar leyes.
No necesita controlar una empresa.
No necesita emitir comunicados.
Su potencial influencia puede encontrarse en otro lugar:
La conexión entre personas.
Un empresario conoce a un inversor.
El inversor conoce a un funcionario.
El funcionario conoce a un científico.
El científico conoce a un dirigente tecnológico.
El dirigente tecnológico conoce a otro empresario.
La red comienza a funcionar como un ecosistema de intercambio de información, contactos, ideas y oportunidades.
En el siglo XXI, ese tipo de capital relacional puede ser tan importante como el capital financiero.
El proyecto de un campus permanente
Otro aspecto particularmente interesante es el proyecto de expansión física de Dialog.
En 2025, Axios informó que la organización estaba trabajando en la adquisición de terrenos en Virginia, en las proximidades de Washington D.C., con la intención de construir un campus permanente.
El proyecto es importante porque representaría una evolución:
de reuniones privadas itinerantes → a una infraestructura física permanente.
Y la localización no es casual.
Washington D.C. concentra:
- Casa Blanca.
- Congreso estadounidense.
- Pentágono.
- agencias de inteligencia.
- organismos internacionales.
- embajadas.
- grandes organizaciones de influencia política.
- empresas contratistas del Estado.
Una organización cuyo objetivo es conectar tecnología, política, negocios y pensamiento estratégico tendría allí una ubicación particularmente significativa.
¿Por qué Dialog resulta importante para entender el futuro?
Hay una razón por la cual esta organización merece ser estudiada más allá del componente de misterio.
Dialog se encuentra en la intersección de varios fenómenos que están transformando el mundo:
Inteligencia artificial + tecnología + capital financiero + política + defensa + geopolítica + longevidad + redes de poder.
Y Peter Thiel ocupa una posición singular dentro de esa intersección.
Por eso Dialog puede analizarse como un laboratorio privado de ideas y relaciones entre algunas de las personas con mayor capacidad de influencia del mundo occidental.
No significa que todas sus conversaciones se conviertan en políticas públicas.
Tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que Dialog sea un organismo secreto que gobierne decisiones internacionales.
Esa interpretación sería exagerada.
Lo que sí puede afirmarse, con base en la información disponible, es que se trata de una organización privada, altamente selectiva, internacional y diseñada para reunir personas extraordinariamente influyentes en un entorno de máxima confidencialidad.
¿Una “sociedad secreta”?
El término merece cierta precisión.
Periodísticamente, varios medios han utilizado expresiones como “sociedad secreta”, “club secreto” o “Bilderberg tecnológico”.
Pero Dialog no es literalmente una organización clandestina en el sentido clásico.
Tiene un sitio oficial, una identidad institucional y una explicación pública de sus objetivos.
Lo que sí es secreto o reservado históricamente es gran parte de su membresía, el contenido de sus conversaciones y la estructura interna de sus encuentros.
Por eso una definición más precisa sería:
Una organización privada, internacional, exclusiva y basada en invitación, cuyo principal activo es una red de relaciones entre personas influyentes y conversaciones confidenciales.
El verdadero poder de Dialog
El aspecto más interesante de Dialog probablemente no sean sus reuniones.
Es quiénes se encuentran dentro de la misma habitación.
En una época donde la inteligencia artificial, los semiconductores, la energía, la defensa, las redes sociales, los datos, las finanzas y la geopolítica están cada vez más conectados, las relaciones entre quienes toman decisiones adquieren un valor extraordinario.
Dialog parece haber construido precisamente alrededor de esa idea.
No pretende ser una institución pública.
No pretende reemplazar a un gobierno.
No pretende presentarse como un partido político.
Su función parece ser mucho más sencilla y, al mismo tiempo, potencialmente poderosa:
poner a determinadas personas en contacto entre sí y permitirles hablar sin las restricciones habituales de la esfera pública.
Una organización que recién ahora comienza a salir de las sombras
Durante aproximadamente veinte años, Dialog pudo funcionar con una presencia pública mínima.
El escenario cambió radicalmente en 2026.
La filtración de información interna permitió conocer la magnitud de la red, los perfiles profesionales de numerosos participantes y algunos de los temas que se discuten en sus encuentros.
La consecuencia es que Dialog dejó de ser simplemente un nombre prácticamente desconocido para el público general y comenzó a convertirse en un objeto de investigación sobre cómo funcionan las redes privadas de poder en la era tecnológica.
La pregunta central ya no es solamente:
“¿Qué es Dialog?”
La pregunta más interesante es:
¿Qué ocurre cuando quienes están construyendo las tecnologías, administrando grandes capitales, ocupando cargos públicos y diseñando estrategias geopolíticas tienen un espacio privado para conversar entre ellos?
Esa es, probablemente, la verdadera historia detrás de Dialog.
Ficha rápida
Nombre: Dialog
Fundación: 2006
Cofundadores: Peter Thiel y Auren Hoffman
Naturaleza: organización/comunidad privada
Acceso: exclusivamente por invitación y nominación
Alcance: internacional
Áreas: tecnología, negocios, política, inversión, ciencia, gobierno, cultura y cuestiones sociales
Modalidad: reuniones y conversaciones off the record
Sede pública tradicional: no posee una sede pública convencional divulgada
Proyecto estratégico: desarrollo de un campus en el área de Washington D.C., según información publicada por Axios
Sitio oficial: Dialog.org


