(CABA) La Ciudad de Buenos Aires estableció que la entrada gratuita al Ecoparque rija únicamente para las personas con residencia en la Ciudad, dejando afuera de ese beneficio a los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida generó un debate sobre el criterio de acceso a un espacio público que, desde su origen, tuvo una función educativa de alcance nacional.

El anuncio del Jefe Porteño Jorge Macri
El origen del Ecoparque: un proyecto nacional y educativo
El actual Ecoparque funciona sobre el predio del antiguo Zoológico de Buenos Aires, fundado en el siglo XIX por iniciativa de Domingo Faustino Sarmiento. En su origen, la institución tuvo un carácter nacional: fue concebida como un espacio educativo destinado a todo el país, no exclusivamente a los habitantes de la Ciudad. Ese carácter fundacional es señalado como un antecedente relevante a la hora de discutir criterios de acceso diferenciados por lugar de residencia.
La integración entre la Ciudad y el conurbano
La medida se inserta en un contexto de fuerte interdependencia entre la Ciudad de Buenos Aires y los municipios del conurbano bonaerense. Según datos de circulación metropolitana citados en el debate, millones de personas se trasladan a diario entre ambos distritos por motivos laborales, educativos y de consumo. Una porción significativa de los trabajadores que se desempeñan en la Ciudad reside en el conurbano, y su actividad de consumo dentro del distrito porteño —compras, servicios, impuestos indirectos— contribuye a la recaudación fiscal de la Ciudad, aun sin ser residentes registrados en ella.
Este patrón de movilidad e integración económica es el que se pone en discusión al establecer un beneficio de acceso exclusivo para residentes porteños, ya que no distingue entre quienes habitan formalmente en la Ciudad y quienes participan cotidianamente de su vida económica y social sin estar empadronados en ella.
Antecedentes internacionales de acceso diferenciado
Existen precedentes en distintos países de tarifas o beneficios diferenciados según el lugar de residencia, principalmente en parques nacionales y museos, donde suele aplicarse un descuento —no una exención total— para residentes locales frente a visitantes de otras regiones o países.
Un caso citado como referencia comparativa es el del Zoológico del Bronx, en Nueva York, que forma parte de la Wildlife Conservation Society. Allí el esquema de acceso no distingue por lugar de residencia: se cobra entrada a todos los visitantes por igual, y la gratuidad se aplica únicamente en jornadas específicas establecidas para el público en general, sin requisito de residencia.

El eje del debate: financiamiento público versus integración metropolitana
La discusión sobre la entrada gratuita al Ecoparque incluye dos dimensiones que se plantean como parte del mismo debate:
- Financiamiento del espacio: la administración de la Ciudad puede definir mecanismos para mejorar los recursos destinados al mantenimiento del Ecoparque, incluyendo esquemas de cobro de entrada.
- Integración metropolitana: cualquier criterio de acceso que distinga por residencia debe contemplar el grado de interdependencia funcional, laboral y económica entre la Ciudad y el AMBA, dado que ambos distritos conforman una misma región urbana de circulación cotidiana.
La medida de entrada gratuita exclusiva para porteños se enmarca, así, en una discusión más amplia sobre cómo se financian y gestionan los espacios públicos de alcance metropolitano, y sobre si ese financiamiento debe resolverse con criterios de exclusión territorial o con esquemas que consideren la integración regional del AMBA.

