El mercado logístico argentino atraviesa un punto de inflexión. El holding COC Global Enterprise, encabezado por Leonardo Scatturice, tomó el control de OCA, la principal empresa privada de correo del país, en una operación que apunta a integrar transporte aéreo, distribución terrestre y tecnología aplicada.
Scatturice —ya había desembarcado en el país con la adquisición de Flybondi. La incorporación de OCA consolida ahora una estrategia de expansión regional que busca construir una plataforma logística de escala continental.

Según lo acordado, Scatturice pasa a ser el accionista mayoritario de la compañía postal, mientras que Claudio Espinoza continuará como socio y mantendrá la presidencia del Directorio. La continuidad de la conducción operativa fue uno de los puntos centrales de la negociación.
Una integración pensada para competir en el e-commerce
La operación no es aislada. COC Global Enterprise articula distintos activos complementarios: Flybondi aporta capacidad aérea para el transporte de carga; OCA, una extensa red de última milla; y OCP Tech, soluciones de IT e ingeniería aplicadas a la logística. El objetivo es conformar una plataforma integral de envíos comerciales capaz de disputar mercado a operadores consolidados como Andreani y al ecosistema logístico desarrollado por Mercado Libre, actor dominante del comercio electrónico en la región.
En un contexto donde la velocidad, la trazabilidad y la integración tecnológica son factores críticos, la sinergia entre aviación comercial y distribución postal aparece como una ventaja competitiva relevante.
OCA: peso histórico y fragilidad financiera
La relevancia del movimiento también se explica por el peso estructural de OCA. La empresa cuenta con más de 760 puntos de atención, 29 plantas, más de 100 centros operativos y una flota superior a los 3.500 vehículos. Su dotación ronda los 9.500 empleados y su presencia es federal.
Sin embargo, su historia reciente está marcada por fuertes vaivenes financieros. Fundada en Córdoba en 1957, OCA fue estatizada durante el gobierno de Juan Domingo Perón, privatizada posteriormente y alcanzó su mayor visibilidad en los años 90 bajo el control de Alfredo Yabrán. Tras su muerte, pasó por distintos grupos empresarios —incluido Exxel Group— y luego quedó vinculada al Grupo RHUO, asociado al sindicalista Hugo Moyano.
Las deudas fiscales y los problemas de gestión derivaron en una quiebra con continuidad en 2017. Más tarde, bajo el control de Espinoza a través de NMBV Group, la empresa volvió a operar con normalidad, aunque en 2024 ingresó nuevamente en concurso preventivo.

Un nuevo perfil empresario
El ingreso de Scatturice introduce un perfil distinto: foco en tecnología, escala regional y articulación con el transporte aéreo. La eventual integración operativa con Flybondi —que ya opera rutas nacionales e internacionales— podría redefinir los tiempos y costos de distribución en un sector clave para el comercio y la industria.
Desde la compañía aseguraron que la operación no afectará la prestación de servicios ni la situación laboral del personal, un punto especialmente sensible dada la magnitud de la plantilla y el rol de OCA en la cadena logística nacional.
Más allá de las garantías formales, el movimiento marca el inicio de una nueva disputa en el negocio logístico argentino, donde la convergencia entre capital, tecnología y transporte será determinante.

