El gigante aeroespacial y de satélites SpaceX ultima los detalles para su desembarco en el mercado de valores a finales de este mes. Según trascendió, la compañía fijará el precio de sus acciones en 135 dólares, lo que elevará la valoración total de la firma a unos impactantes 1,75 billones de dólares.
Este movimiento financiero sin precedentes catapultará la fortuna personal de su fundador, Elon Musk, consolidándolo como el primer integrante formal del selecto club de las “cuatro comas” y el primer trillonario del planeta.

SpaceX Has Filed Confidentially For IPO Ahead Of AI Rivals – Foto: Ethan Swope/Bloomberg
La ingeniería de una fortuna récord
De acuerdo con los folletos informativos presentados de cara a la Oferta Pública Inicial (OPI), la riqueza de Musk experimentará un salto exponencial gracias a su participación directa en la compañía:
- Acciones y opciones: El empresario posee 4,8 millones de acciones ordinarias (equivalentes al 42% de la empresa) y 350 millones de opciones sobre acciones con un precio de ejercicio de 8,39 dólares.
- El impacto en las cifras: Con la cotización de salida a 135 dólares, este paquete de activos alcanzará un valor neto de 688.000 millones de dólares. Hasta el momento, Forbes calculaba su participación en SpaceX en torno a los 500.000 millones de dólares, tomando como referencia la fusión de febrero con xAI (su firma de inteligencia artificial y redes sociales).
El camino hacia las 13 cifras
Con este impulso, el patrimonio neto global de Musk superará la barrera del billón de dólares (un 1 seguido de doce ceros), dejando muy atrás los 825.000 millones de dólares registrados en el tablero de control financiero de esta semana.
El resto de su imperio económico se sostiene sobre pilares ya consolidados:
- Tesla: Controla casi el 12% de las acciones de la automotriz eléctrica (valoradas en 174.000 millones de dólares), sumado a opciones sobre acciones por otros 121.000 millones de dólares.
- Otros activos: Mantiene participaciones estratégicas en la firma de neurotecnología Neuralink, en la constructora de túneles Boring Company y reservas de capital de anteriores liquidaciones bursátiles.
La llegada de SpaceX a la bolsa no solo redefine el negocio de la exploración e infraestructura espacial, sino que reescribe los límites de la acumulación de riqueza en la era tecnológica moderna.

