El verano 2026 se perfila como una temporada dominada por sabores complejos, intensos y de múltiples capas, una tendencia que ya se empieza a consolidar tanto en Buenos Aires como en Punta del Este, dos plazas clave donde la coctelería marca agenda regional.

A diferencia de otros años, en los que predominaban perfiles simples y refrescantes, la temporada próxima apunta a tragos que combinan lo dulce con lo salado, lo vegetal con lo frutal y lo clásico con lo inesperado. El consumidor urbano y veraniego busca experiencias nuevas, sabores que sorprendan y cócteles que funcionen como una extensión de la cultura gastronómica.
Vegetales, salinidad y perfiles audaces
Uno de los ejes más claros es el avance de los sabores salados y vegetales. Ingredientes como tomate, zanahoria, hierbas frescas y encurtidos comienzan a ocupar un lugar central en barras porteñas y en los beach clubs de Punta del Este. Estos perfiles aportan profundidad, frescura y una identidad más gastronómica al cóctel, alejándolo del concepto meramente dulce.
En ese contexto, marcas como Bacardí detectan un crecimiento sostenido del interés por sabores intensos y audaces, asociados a experiencias más memorables y menos previsibles.
Dulce y salado: una convivencia estratégica
Lejos de ser opuestos, lo dulce y lo salado empiezan a convivir en un mismo vaso. Un ejemplo de esta fusión es el auge de sabores como el coco tostado, impulsado por desarrollos de Monin, donde el perfil tropical clásico se complejiza con notas tostadas, salinas y aromáticas. Este tipo de combinaciones resulta especialmente atractivo en climas cálidos y escenarios costeros.

Frutas oscuras y acidez elegante
Otra tendencia que gana fuerza es el uso de frutas intensas y ligeramente ácidas, como la grosella negra, promovida por McCormick como una de las protagonistas del próximo año. Su perfil sofisticado, que cruza lo dulce con lo ácido y lo salado, se adapta tanto a cócteles refrescantes como a tragos nocturnos de mayor complejidad, muy en línea con el consumo estival en ciudades y destinos premium.
Botánicos y naturaleza en el vaso
La inspiración en la naturaleza también se vuelve central. Sabores botánicos y silvestres, asociados a la idea de exploración y experiencia sensorial, ganan protagonismo. En esa línea, Torani apuesta por perfiles como Forest Pine, una combinación que integra pino, jengibre y salvia, y que refleja el interés creciente por aromas frescos, verdes y no convencionales.
Un verano de capas, no de fórmulas simples
Todo indica que el “sabor del verano 2026” no será uno solo, sino una paleta de sabores superpuestos, donde cada trago proponga un recorrido sensorial. En Buenos Aires y Punta del Este, la coctelería del próximo verano se define por la experimentación, el cruce de culturas y la búsqueda de identidad, dejando atrás la simplicidad para abrazar la complejidad como nuevo estándar.

