Un reciente informe académico vuelve a poner en debate cómo se gestiona el desarrollo urbano en la Argentina. En su segunda edición, el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC), elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, evaluó a los principales conglomerados urbanos del país y trazó un mapa sobre cuáles muestran mayor capacidad de planificación, innovación y sostenibilidad.

Ranking de las Mejores Ciudades de Argentina
Buenos Aires, al frente de la lista
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a encabezar el ranking nacional, con una valoración general de 3,65 puntos sobre 5. El estudio destaca que la capital mantiene un rendimiento sólido y homogéneo en todas las dimensiones analizadas: política e instituciones, desarrollo económico, sociedad, medio ambiente y tecnología-infraestructura.
Detrás se ubicaron Mendoza (3,34), Córdoba (3,25), San Miguel de Tucumán (3,17) y Rosario (3,16), ciudades que también mostraron avances medibles en distintos frentes de desarrollo urbano.

Ciudad de Córdoba – Ubicada en el puesto 3
Qué mide el IGEC y cómo se construye
El índice se apoya en un sistema de evaluación que combina diagnóstico cuantitativo y cualitativo. Las cinco dimensiones principales se descomponen en 31 variables y un total de 159 indicadores, que permiten comparar desde políticas institucionales hasta infraestructura tecnológica, pasando por gestión ambiental, actividad económica y calidad de vida.
De esta manera, el estudio busca identificar fortalezas y debilidades de cada conglomerado urbano y ofrecer insumos para la elaboración o revisión de políticas públicas.

Ciudad de Rosario – Ubicada en el puesto 5
Movimientos en el ranking: avances y retrocesos
Aunque la evolución general del conjunto fue moderada —un incremento promedio de 0,06 puntos respecto de la medición anterior—, algunas ciudades mostraron saltos relevantes.
El caso más destacado es San Miguel de Tucumán, que mejoró su desempeño por avances en gobernanza institucional y ordenamiento estratégico, lo que también impulsó mejoras en políticas ambientales y en el uso de tecnologías orientadas al servicio ciudadano.
Salta también registró progresos, mientras que Mar del Plata y Resistencia tuvieron variaciones menores pero positivas. En contraste, San Juan y Santa Fe mostraron retrocesos leves, aunque sin cambios significativos en su posición dentro del ranking.

Tucumán en el 4
El peso de las capitales provinciales
Ocho de las diez ciudades evaluadas son capitales provinciales, lo que refuerza su rol como polos administrativos y económicos. Rosario y Mar del Plata son las únicas excepciones, aunque también ocupan lugares relevantes dentro del mapa urbano nacional.
Los equipos técnicos del Centro de Ciudades Inteligentes de la UBA —responsables de la metodología— remarcan que cada ciudad opera bajo marcos normativos y realidades regionales distintas. Esto explica por qué intervenciones similares no necesariamente generan los mismos resultados.

Mar del Plata – puesto 9
Hacia una agenda urbana más personalizada
El documento insiste en que comprender la “identidad” de cada ciudad es clave para diseñar estrategias urbanas efectivas. Aunque existan problemáticas compartidas (movilidad, infraestructura, gestión ambiental, acceso a servicios), los contextos locales determinan qué políticas funcionan y cuáles no.
Desde la Facultad de Ciencias Económicas subrayan que el IGEC apunta a convertirse en una herramienta de referencia para medir sostenibilidad urbana y promover la agenda de ciudades inteligentes en Argentina, en un escenario donde los conglomerados metropolitanos continúan expandiéndose y demandan respuestas más sofisticadas.

