(Punta del Este – Uruguay) José Ignacio suma este verano un nuevo espacio pensado para disfrutar sin apuros. Frente al mar, en una esquina cargada de historia para el balneario, abrió Café de Playa, una propuesta impulsada por Itaú Uruguay que traslada su concepto de cercanía y atención personalizada a un terreno distinto al financiero.

El lugar elegido no es uno más. Allí funcionó durante años Manolo, primero como carnicería y luego como almacén, convertido con el tiempo en un punto de referencia para vecinos y visitantes. Ese espíritu de encuentro fue clave para darle forma a este nuevo proyecto, que busca recuperar la idea de un espacio al que se llega tanto por necesidad como por placer.
Desde Itaú Personal Bank explican que la iniciativa surge de una lógica clara: estar presentes en los lugares que sus clientes eligen para vivir y disfrutar. La posibilidad de ocupar un espacio que había quedado libre tras la pandemia terminó de cerrar una idea que conectaba pasado y presente, tradición y nuevas experiencias.

Café de Playa funciona como un café premium frente al mar, con propuesta gastronómica a cargo de La Panadería de José Ignacio. Abierto a todo público, es pet friendly, cuenta con Wi-Fi y ofrece opciones para desayunar, almorzar o simplemente hacer una pausa durante el día. Para los clientes de Itaú Personal Bank, además, se suman beneficios exclusivos como descuentos en la cafetería y la posibilidad de acceder a un kit de playa con reposeras, sombrilla y heladerita.
La apuesta se inscribe dentro de una estrategia más amplia de la marca, que desde hace un año viene reforzando su posicionamiento a partir de experiencias vinculadas a la cultura, el deporte y la gastronomía. En ese recorrido, José Ignacio aparece como un escenario natural: un destino icónico, elegido por quienes buscan descanso, calidad y disfrute.

El balance inicial del proyecto es positivo y se apoya en una temporada que muestra buenos niveles de movimiento turístico. Desde la marca destacan que la clave está en construir a partir de la escucha y la asociación con actores locales, entendiendo que no se trata solo de ofrecer servicios, sino de integrarse al ritmo y a la identidad del lugar.

Café de Playa funciona todos los días de 8 a 20 horas en Las Golondrinas, entre Los Cisnes y Los Biguá, hasta el 28 de febrero. No es una sucursal bancaria ni busca serlo: es un espacio pensado para encontrarse, descansar y vivir el verano desde otro lugar, donde la experiencia y el vínculo pesan tanto como los beneficios concretos.

