El objetivo no sería solamente sumar nuevos productos, sino convertirse en la principal plataforma financiera de sus usuarios.
¿Qué está pasando con cada empresa?
Mercado Pago se encontraría en la etapa final del proceso para obtener su licencia bancaria. La compañía ya cuenta con una amplia base de usuarios y un ecosistema que incluye pagos, transferencias, inversiones, tarjetas, créditos y servicios vinculados al comercio electrónico.

La estrategia también contempla ampliar su oferta de seguros. Actualmente ofrece coberturas vinculadas a cuentas e ingresos, accidentes personales y salud, mientras que entre los próximos productos aparecen seguros para el hogar y automóviles.
Cocos, por su parte, ya obtuvo la aprobación del Banco Central de la República Argentina para avanzar con su fusión con VOII. El siguiente paso es la autorización para modificar la denominación de la entidad a Cocos Bank.

La intención sería integrar los servicios bancarios dentro de la propia aplicación, evitando que los usuarios tengan que utilizar una plataforma diferente.
Revolut avanza mediante su proceso de integración con Cetelem. La compañía británica, especializada en servicios financieros digitales y con presencia internacional, apunta a desembarcar en Argentina con una propuesta centrada especialmente en las operaciones en distintas monedas, pagos internacionales, tarjetas y servicios financieros.

¿Por qué quieren convertirse en bancos?
La diferencia es importante.
Una licencia bancaria permite ampliar considerablemente las operaciones que puede realizar una plataforma financiera. Entre otras posibilidades, habilita la intermediación financiera, es decir, utilizar los fondos captados de los clientes como parte del financiamiento otorgado a otros usuarios.
Esto puede facilitar el desarrollo de nuevas líneas de crédito y reducir el costo de financiamiento de las fintech.
Pero existe otro objetivo estratégico: convertirse en la cuenta principal del usuario.
La competencia ya no se limita a quién tiene la mejor billetera para pagar con QR o transferir dinero. El nuevo escenario apunta a conseguir que el usuario cobre allí su sueldo, pague sus gastos, utilice tarjetas, solicite créditos, ahorre y contrate otros servicios financieros.
La disputa por las cuentas sueldo
Uno de los principales mercados en juego es el de las cuentas sueldo.
Para las plataformas digitales, lograr que un trabajador cobre sus ingresos mensuales directamente en ellas significa establecer una relación financiera mucho más permanente.
A partir de allí pueden ofrecer tarjetas, créditos, seguros, inversiones, beneficios y otros servicios.
El volumen económico involucrado es significativo. Según los datos citados en la información analizada, la masa salarial vinculada a las pólizas laborales ronda los $20 billones mensuales, equivalentes aproximadamente a US$12.700 millones.
Esto explica por qué la llegada de nuevos bancos digitales puede generar una fuerte competencia con las entidades tradicionales.
Otro mercado en disputa: monotributistas y trabajadores independientes
El avance de estas plataformas también apunta a un sector que históricamente quedó entre la banca destinada a individuos y los servicios financieros para empresas: monotributistas, autónomos, pequeños comercios y profesionales independientes.
En este segmento, las fintech ya cuentan con una ventaja: muchas de ellas forman parte de la actividad cotidiana de sus usuarios, donde reciben pagos, realizan transferencias y registran movimientos comerciales.
La información sobre los ingresos y movimientos puede convertirse, además, en una herramienta para determinar la capacidad de acceso al crédito.
Para estos usuarios podrían aparecer nuevas propuestas que combinen cuentas sin costo, cobros, pagos, tarjetas, saldos remunerados y financiamiento para capital de trabajo.
Revolut apunta también a quienes trabajan con el exterior
La propuesta de Revolut presenta una diferencia adicional: su orientación internacional.
La plataforma busca captar especialmente a personas que cobran o realizan gastos en otras monedas, trabajadores remotos, freelancers, profesionales que prestan servicios al exterior y usuarios que necesitan realizar operaciones internacionales.
El universo de trabajadores independientes vinculados a la economía del conocimiento también representa un mercado relevante. La última estimación citada de Argencon ubica en alrededor de 500.000 profesionales al universo freelancer de esa industria.
¿Qué puede cambiar para los usuarios?
La transformación puede traducirse en una mayor cantidad de alternativas para administrar el dinero.
Los nuevos jugadores podrían competir mediante:
- cuentas remuneradas;
- tarjetas de crédito;
- préstamos y adelantos;
- créditos para trabajadores independientes;
- seguros;
- beneficios y reintegros;
- pagos internacionales;
- servicios en distintas monedas;
- herramientas para comercios;
- financiamiento de capital de trabajo.
La banca tradicional, en consecuencia, deberá competir no solamente con otros bancos, sino también con plataformas digitales que ya forman parte de los hábitos financieros de millones de personas.
Un nuevo mapa financiero
El avance de Mercado Pago, Cocos y Revolut marca una nueva etapa en la evolución de las fintech argentinas.
Durante los últimos años, las billeteras digitales se convirtieron en herramientas habituales para pagar, transferir dinero, invertir y acceder a determinados servicios financieros.
Ahora, el objetivo es más amplio: convertirse en bancos y ocupar el lugar central desde el cual los usuarios administren sus ingresos y sus operaciones financieras.
El resultado será una competencia cada vez mayor entre bancos tradicionales y nuevos jugadores digitales por captar salarios, ingresos de trabajadores independientes, comercios y consumidores.
El sistema financiero argentino podría entrar así en una nueva etapa, en la que la disputa ya no será solamente por tener una billetera digital, sino por convertirse en la plataforma financiera principal de cada usuario.


